Y te pienso, y siento escalofrios; ganas, ganas de tocarte, mirarte, ganas de sentir el palpitar de tu corazón, tu piel, tus manos... Ganas de sentir esa libertad que me das. Sentir que soy feliz como siempre quise, mirar el pasado... Todo valió la pena;
Valió la pena tropezar, valió la pena llorar, valió la pena pensar que ya nada existía.

Valió la pena sentir ese vacío, ese maldito vacío que tanto me desesperó...

Claro que sirvió ! Porque ahora es cuando miro atrás y sé que eres tú lo que esperé durante todos esos momentos; todo, de la manera más humana.
Y recuerdo el momento, el preciso instante en que ocurrió... El preciso instante en que las palabras ya no servian, las miles de palabras que ensayé durante horas ! Las memorizé una a una... Pero no fue más que una evidente perdida de tiempo. Que ilusa.

Y hoy que sé que era absurdo, puedo decir que sólo habria bastado sentir; que bastaba mirar a los ojos, que bastaba abrir mi mente, que simplemente pensaba demasiado !



Y ahora puedo decir, debo decir, que más que pensarte mi vida, Te siento.






Feña.